lunes, 21 de mayo de 2012

Asomaba a sus ojos una lágrima 
y a mi labio una frase de perdón; 
habló el orgullo y se enjugó su llanto, 
y la frase en mis labios expiró. 

Yo voy por un camino; ella, por otro; 
pero, al pensar en nuestro mutuo amor, 
yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día? 
Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo? 



                 
                                                      Gustavo Adolfo Bécquer

1 comentario:

  1. Muy bueno el blog, te dejo el mio

    http://cordurainsana.blogspot.com/

    Nos leemos, saludos.

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